Vicente Javier-F

GRACIAS POR ENTRAR EN ESTE TROCITO DE MUNDO PARTICULAR. GRACIAS POR AYUDARME A BUSCAR ESE MOMENTO DE PLACIDEZ QUE A VECES NOS LLEGA SINTIENDO LO BELLO, LO SUAVE Y SERENO. LA VISTA LO APRECIA Y LO BUSCA INCESANTE.







GRACIAS DE NUEVO AL LEER LO QUE ESCRIBO. LO MISMO OS DIGO POR VER LO QUE VI.







sábado, 9 de septiembre de 2017

Cuando a veces siento triste la profundidad de la garganta

Cuando a veces siento triste la profundidad de la garganta,
que no traga sino anuncios
de gremial desesperanza,
porque todos somos héroes de la espera
con ese empeño ciego matutino
que, en el fondo, reseca la garganta.

miércoles, 6 de septiembre de 2017

Te vas

Te vas
haciendo la maleta con rencores.
Si me turbas
hazlo con las púas que se oponen
a la blanda recompensa por las horas
que rozaron los amores.



lunes, 4 de septiembre de 2017

Nadie

Cuando alguno somos nadie,
cuando nadie nos concede
ni un tributo ni una suerte
ni un sentir que estás presente,
que te arrimas a los otros
como arrimas tus momentos
a la nada indiferente que te espera,
cuando ya no seas nadie.

domingo, 3 de septiembre de 2017

Melancolía


(El fulgor y este descenso hacia el ocaso)

La tal melancolía habita
recostada en estas nubes
como sillas,
con sus patas apoyadas
en las cumbres.
La tal melancolía nutre
vaporosas brumas
en la vista dolorida,
aquejada de una falta estricta
de una atmósfera distinta,
no más pulcra, no más fina,
no tan nítida ni altiva,
sino acaso una caricia
de película de aire
que contenga todas juntas
—las atmósferas perdidas—.
Melancolía.



jueves, 10 de agosto de 2017

Que marchó emanando frío

¿A qué huele un instante que se pierde,
un instante que ha dejado —incluso—
de ser antes?
Huele acaso a sensaciones imposibles,
a una atmósfera perdida que otorgara
leves toques engañosos de momentos retenidos
en acuífera memoria,
en las notas de ese lloro imperceptible
que sucede aunque creas que no es nieve
ese blanco espacio yerto
que marchó emanando frío.

Otra vez las nubes

Otra vez las nubes,
de nuevo subiendo a los sitios más altos,
atmósferas frías
y claros que quedan
bastante cerrados.
Párpados de vaho,
retienen al iris azul despistado
oculto, distante.
Si me dijeran las nubes qué empeño reclaman,
qué tul entretejen que nunca se acaba.

jueves, 3 de agosto de 2017

Patas, lo profundo de su marca


Hay unas inquietas patas de correr,
otras, clavadas, hincadas como varas
que fijaran su intención en cada suelo,
firme, señero, guardando la memoria
de otros pies que ya se fueron.
También clavan las piernas
su memoria equilibrada.
Entre piernas y patas
se va la mirada
y la suave intención de que corra la calma
y siempre el deseo de ver en el suelo
que cunda la marca.
Patas, piernas como patas;
patas como patas;
marcas, pies de las semblanzas.